Las emanaciones pestilentes del sistema cloacal en el centro de Trelew provocan el malestar y la repugnancia de vecinos, comerciantes, transeúntes, trabajadores y turistas que se alojan en los hoteles por las cercanías de 9 de Julio y Rivadavia, a una cuadra de la plaza céntrica y a menos de 200 metros de la municipalidad.
Roberto, conserje del clásico hotel Galicia, explicó que si bien el olor era más penetrante a primera hora de hoy, ese mismo aroma no es nuevo y se percibe en horas de la madrugada y la mañana.
«Uno se da cuenta por el gesto de los pasajeros lo incómodo que es respirar el olor de las cloacas» admitió Roberto, quien reconoció las dificultades para mantener a los ambientes internos del hotel apartados del tufo.
Inés, una de las vecinas que residen en un departamento en la zona, dijo que la vida se torna insoportable por el olor nauseabundo que penetra no solo en los ambientes del edificio sino en los vehículos.
En el mismo sentido opinó Lili, una peluquera que se encuentra a metros de las emanaciones y que batalla para tener las aberturas cerradas el mayor tiempo posible porque «ni la puerta se puede abrir».
Radio Chubut también habló con Marcelo, un taxista que opera en una parada próxima y que tiene que soportar la desagradable fragancia ahora más que nunca porque, al haber menos movimiento de usuarios, tienen que esperar más tiempo entre un viaje y otro.
El ex secretario de servicios públicos de la municipalidad, Federico Massoni, dijo «no tener ninguna duda» que esos olores provienen del sistema pluvial porque desde la cooperativa, como no invirtieron en poner cañerías más grandes, tuvieron que hacer un bypass desde la cloaca para volcar en el pluvial, como la forma más práctica de evitar desbordes.
Massoni describió que en su momento, él mismo se introdujo en el ducto para confirmar que efectivamente los olores provenían de ese desvío.
En su tiempo de funcionario, logró que se tape el bypass y se obligue al camión desobstructor a operar de manera permanente, pero todo indica que volvieron a realizar el desvío por estos días para retomar el volcado en los pluviales.
Incluso recordó que quiso multar a la cooperativa pero los concejales no lo dejaron porque, después de todo, si se multaba a la empresa que es social terminaban pagando los mismos contribuyentes.
Admitió que si de algo se lamenta es de no haber hecho en su momento la denuncia penal porque se está frente a un claro perjuicio ambiental que afecta la salud y atormenta a los vecinos.
