Ante el aumento en la circulación de Vehículos de Movilidad Personal, una fundación presentó un proyecto de ordenanza en el Concejo Deliberante para establecer normas de seguridad y circulación en el ejido urbano.
El crecimiento en el uso de monopatines eléctricos como medio de transporte en Comodoro Rivadavia motivó la presentación de un proyecto para regular su circulación. La Fundación Estrellas Amarillas impulsa una ordenanza municipal que establezca condiciones claras de seguridad para estos vehículos.
Pablo Contreras, referente de la organización en la ciudad, presentó una nota en el Concejo Deliberante para retomar una iniciativa legislativa. «Presenté una nota en el Concejo Deliberante, es un proyecto de ordenanza para que se empiece a trabajar lo que es la ley de los monopatines, todo lo que es ciclomotor, rodados con motores eléctricos, que no está regulado en la ciudad», explicó Contreras.
El proyecto apunta a regular los denominados Vehículos de Movilidad Personal (VMP). Entre los puntos principales, se propone permitir su uso en calles, avenidas, ciclovías y bicisendas, mientras que se prohibiría la circulación en veredas, rutas, autopistas y semiautopistas. «Buscamos que se adapten a las normativas vigentes, que se utilice casco, iluminación, cuestiones de velocidad y la no circulación en rutas nacionales o provinciales», detalló el referente.
Contreras remarcó la urgencia de una normativa local, alertando sobre la circulación de estos vehículos incluso en la Ruta Nacional N° 3. La falta de regulación actual genera situaciones de riesgo tanto para los conductores como para peatones y otros usuarios de la vía pública.
La organización Luchemos por la Vida analizó el fenómeno, destacando sus beneficios (son pequeños, económicos y ecológicos) pero también sus riesgos, como su inestabilidad, baja visibilidad y el hecho de ser silenciosos. Además, advirtió que existen en el mercado monopatines que pueden superar ampliamente la velocidad máxima reglamentada de 25 o 30 km/h.
La Agencia Nacional de Seguridad Vial (ANSV) ya reglamentó el uso de estos vehículos a nivel nacional mediante la Disposición 480/2020, y ciudades como Buenos Aires cuentan con normativa propia. Luchemos por la Vida concluyó que es imprescindible fiscalizar el cumplimiento de las normas para la protección de todos los actores del tránsito.
Paralelamente, la Fundación Estrellas Amarillas anunció que presentará un escrito ante el Ministerio Público Fiscal para exigir el cumplimiento de los derechos de familiares de víctimas de siniestros viales, relacionados con el acceso a la información y la participación en las investigaciones.
